A solo 15 kilómetros de San Esteban de Gormaz, tras cruzar el puente sobre el río Duero y tomar el desvío hacia Atauta, se halla Morcuera. Esta pequeña localidad de arquitectura caracterizada por la piedra mantiene un vínculo directo con la tradición vitivinícola y la vida rural.
Son abundantes sus bodegas subterráneas y destaca por albergar los mayores lagares tradicionales de todo el municipio. Su paisaje se complementa con los antiguos palomares, históricamente dedicados a la cría de pichones y a la obtención de guano como abono agrícola, y con las fuentes y lavaderos de La Huerta del Olmo, situados en la zona baja del pueblo. Morcuera mantiene así su esencia agrícola y ganadera, volcada en la miel, el girasol, el cereal, el ganado lanar y el cultivo de la vid.
Otro de los puntos de interés de Morcuera es el edificio de Las Escuelas, que se conserva en excelente estado. Hoy en día ha sido reacondicionado como consultorio médico y centro/bar social, convirtiéndose en el punto de reunión fundamental para vecinos y visitantes, especialmente durante las épocas festivas y vacacionales.
Morcuera es un reflejo vivo de la arquitectura popular y la historia etnológica soriana. Sus emblemáticos lagares, sus templos con impronta románica y la calidez de su vida comunitaria en torno a las antiguas escuelas hacen de este enclave un rincón imprescindible para conocer la identidad rural de la comarca.