Quintanas Rubias de Abajo es una apacible localidad perteneciente al municipio de San Esteban de Gormaz. Cobijada por un paisaje de acusado contraste, a un lado del pueblo se alza un monte de tierras de vivos colores poblado de grandes encinas, mientras que al otro se extiende un frondoso monte de enebros.
El interior del casco urbano destaca por la autenticidad de sus casas, construidas originalmente en piedra y adobe que las familias han conservado con esmero, conviviendo en armonía con nuevas edicaciones que respetan la arquitectura tradicional. Sus tierras, compuestas por hondonadas y llanuras de secano abastecidas por los arroyos de la Fragua y el Molino (que alimentan el lavadero y la fuente local), están dedicadas al cultivo de cereal, la apicultura tradicional, los pastos para el ganado ovino y la conservación de la fauna autóctona.
Ubicada en el corazón del pueblo, constituye el principal referente del patrimonio religioso de la localidad.
Situada en el alto de Santa María, este santuario ofrece una de las panorámicas más completas y espectaculares sobre todo el casco urbano y su entorno.
En la zona de las eras se conserva un conjunto de profundas bodegas subterráneas, muestras vivas de la tradición etnológica y vinícola de la zona.
Quintanas Rubias de Abajo es un refugio perfecto para sentir la calma y el sabor de la Castilla tradicional. Sus montes de encinas y enebros, la arquitectura popular de piedra y sus bodegas subterráneas convierten a esta pequeña villa en un enclave idílico para reconectar con la naturaleza. Aunque sus festejos tienen su origen en la festividad de San Juan, es durante el mes de agosto, con la celebración de sus fiestas patronales, cuando el pueblo resurge con especial vitalidad reuniendo a vecinos y visitantes para compartir la esencia y la tradición del medio rural.